La lectura tiene algo maravilloso. Permite, por ejemplo, llevarte de viaje a lugares que hoy son noticia debido a los enfrentamientos e intereses geopolíticos promovidos por USA e Israel en el Estrecho de Ormuz. En el cuarto resumen de lectura de los Viajes de Marco Polo vamos a conocer cómo era la Isla de Ormuz en el sur de Irán, -el comienzo de la ruta- durante el siglo XI.
Marco Polo describe a Ormuz como una ciudad comercial y muy importante. Se encuentra en una isla rodeada por una llanura hermosa. En ese tiempo, acudían hasta allí comerciantes de muchos lugares para comprar y vender especias, seda, piedras preciosas, perlas y otras mercancías.
«En este resumen de lectura del cuarto audio de los Viajes de Marco Polo conocemos cómo era el Estrecho de Ormuz en el siglo XI«
El calor ahí era tan intenso que los habitantes tenían que refugiarse en jardines y meterse en el agua durante las horas más calurosas del día. Marco cuenta además un episodio en el que un ejército entero llegó a morir a causa de un viento caliente extremo.
Los barcos y naves que poseían eran frágiles y peligrosas porque sus tablones no estaban unidos con clavos sino cosidos con fibras vegetales. Se utilizaba aceite de pescado para proteger a los barcos pero esto no era suficiente ya que frecuentemente ocurrían naufragios en sus costas debido a las fuertes tempestades del estrecho.
También habla de la agricultura, de los dátiles y de las costumbres de los habitantes de Ormuz, entre las que destacan las ceremonias de duelo por los muertos.
Sigue la historia narrando la leyenda del Viejo de la Montaña:
Un poderoso gobernante llamado Aladino que construyó unos jardines que definió como el Paraíso.
Historia «El Viejo de la Montaña», extraída de Los Viajes de Marco Polo
El Viejo, mandaba llamar a los jóvenes para que acudieran a su presencia con el fin de invitarles primero, a una bebida que les provocaba un profundo sueño.
Luego, en un estado insconciente, los llevaba a los jardines.
Una vez ahí, los efectos de la bebida los despertaba y al abrir los ojos, los muchachos se hallaban en un lugar donde podían obtener fácilmente todo lo que anhelaban y disfrutaban además de los mayores placeres que jamás se hubieran imaginado.
Cuando recuperaban la conciencia, el Viejo les decía que ese sitio era el Paraíso y que podrían regresar sólo si obedecían sus órdenes. De esta manera, consiguió que un grupo de jóvenes bastante numeroso estuvieran siempre dispuestos para lo que él disponía e incluso hasta a morir por el Viejo.
Todo terminó cuando un ejército destruyó la fortaleza del Viejo y los jardines.
Después narra lo que vio en Balaxiam (Badajshán, noreste de Afganistán). De este lugar Marco Polo destaca la existencia de las piedras preciosas llamadas balajes (rubíes de Badajshán), que solo se podían extraer y comercializar con una autorización del Rey. De este modo, el monarca conseguía que las piedras preciosas existentes fueran pocas y por lo tanto su valor era mayor.
Marco describe Badajshán como una región con un clima frío y también habla de la excelente calidad que poseen sus caballos. Estos eran famosos por su resistencia y por poder recorrer las empinadas montañas sin necesidad de herraduras.

El recorrido del audio cuatro termina en Pascia y Chesmur, dos lugares rodeados por las altas montañas del Himalaya y a cuyos habitantes Marco describe como idólatras y muy relacionados con las artes mágicas.
En Chesmur (Cachemira, Kashmir) también menciona a unos ermitaños con una vida de grandes privaciones y, según la creencia de la época, éstos alcanzaban edades muy avanzadas.
